28 de septiembre de 2008

Miedo...


Por miedo no supe decirte todo lo que sentía cada vez que tus ojos se cruzaban con los míos…
Por miedo no fui capaz de quitarme esta coraza que me oprime y hablarte con el corazón, hablarte de mi corazón, que ya es más tuyo que mío…
Por miedo fingí que no me importaba el hecho de perderte, cuando a cada instante temblaba si escuchaba tus pasos alejándose de mí…
Por miedo lloré en silencio en los rincones de mi habitación, para luego sonreírte y asegurarte que todo estaba bien, pero no lo estaba…
Por miedo guardé en un cajón todo aquello que me recordaba a ti, aunque cada noche lo abriera para seguir sintiéndote cerca de mí…
Por miedo giraba la cara cuando te veía, reprimiendo los deseos de volver a cruzar nuestras miradas y que nuevamente me dijesen todo lo que siempre me habían dicho…
Por miedo agaché la cabeza y me escondí en la oscuridad de mi habitación, reviviendo cada instante que me regalabas…
Por miedo…por miedo llegué a odiarte y a amarte con la misma intensidad…
Por miedo, por este maldito miedo traté de decirte que me desesperaba de esperarte…que no corría tras de ti por miedo…por este maldito miedo…
Por miedo nunca fui capaz de abrirme a ti, de mostrarte ese yo que sólo tú has logrado, ese yo que ansiaba querer, que quería querer, que te quería…
Por miedo dejé de creer en el amor, en ese amor que un día llegó a hacerme perder la cabeza por ti, ese amor que me hacía llorar de felicidad sólo con mirar tu foto, ese amor que huyó por la ventana que rompí cuando miré a mi alrededor y no te vi a mi lado…
Por miedo, por miedo aún pierdo el sueño pensando en las cosas que nunca te dije…
Por miedo entendí que ahora ya no importa mi vida, porque ya no es mía, sino tuya…
Por miedo…por miedo te perdí…
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