24 de octubre de 2008

Mi final feliz...


A ella le encantaba mirar el atardecer cerca de las vías de aquel viejo ferrocarril…

Mientras, él escuchaba atento el sonido del viento sobre las ramas en la estación…

Ella era una chica solitaria, que se evadía mirando como se alejaba de aquel lugar que tanto daño y tanta soledad le había causado…Miraba uno a uno a todos los pasajeros y se imaginaba sus destinos, sus vidas, todas ellas mejores que la suya…

Él leía un libro apasionante y se conducía a través de él a un mundo paralelo, donde su vida anterior no era más que un mal sueño…

Entonces, una mirada furtiva los unió un instante…ella sonrió, él se sonrojó y sonrió tímidamente…

Ella buscaba amor, su final feliz…

Él anhelaba ese sentimiento perdido en su vida, esa historia de pasión y alegría, aquello que todos llaman amor…

Sus miradas volvieron a cruzarse una y otra vez, hasta que de repente, el tren cambió de rumbo sus miradas…

La suerte fue amable, al menos por una vez, y quiso que aquella tarde, esos dos desconocidos sintieran un fuerte deseo de conocer, de enamorar…tan solo unos segundos más tarde ya se habían convertido en un solo ser, en un solo cuerpo, en un solo corazón…

Decidieron partir de aquel lugar que tanto dolor les había provocado…sin pensarlo dos veces, pusieron rumbo a ninguna parte…solo donde el destino y el amor quisieran llevarles…

Bajaron en un lugar precioso, el paisaje era asombroso y acogedor…el sueño se les echó encima, y con él, las ganas de compartir sudores...buscaron un lugar cálido y ahí, dieron rienda suelta a sus sentimientos sin temor a lo que les deparasen los días siguientes…estaban juntos, nada ni nadie podía estropear esos momentos…

Se perdieron en una playa desértica, la sal del mar vestía su piel, mientras, ella le esperaba en la arena…

Juntos aprendieron el significado del verbo amar, de lo que era realmente sentir amor, pasión…

Sus ojos irradiaban felicidad, en sus sonrisas se reflejaba el cielo entero…

La luna no era nada comparada con ellos, brillaban con una luz que nunca podría apagarse…

Él por fin había comprendido lo que significa querer, llorar de felicidad, fundirse en otro cuerpo sin poner atención al resto del mundo…

Ella, consiguió su final feliz…

Vivieron juntos la historia de amor más hermosa que nunca antes habían soñado…

- Gracias
- ¿Por qué?
- Por un día inesperado
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