2 de octubre de 2008

Sonrisas que esconden la verdad...


Aquel día fue extraño, en realidad los dos últimos lo fueron, no sé el porque, ni el verdadero motivo… mi sonrisa se desvaneció, estaba con mi tristeza frente a él, mis labios temblorosos, mis ojos llorosos, solo deseaba que me abrazara y no me soltara nunca aunque yo lo pidiera, que tomase mi mano fuerte para saber que siempre estaría conmigo… esa noche quería estar con él, sentados, abrazados, en completo silencio, con besos tiernos y miradas dulces… de repente el silencio se tornó incómodo y sus ojos parecían tristes, estaba ansioso por decirme algo pero no se animaba se lo leí en la mirada, al incorporarme vi que una pequeña lágrima resbalaba por su sonrosada mejilla, rompió en llanto y me abrazó cada vez más fuerte. Me quedé quieta, sin poder articular palabra al verle así, le abracé y acaricié dulcemente su cabello intentando tranquilizarle, poco a poco unas traviesas lágrimas empezaron a brotar, esta vez de mis ojos, no soportaba sentirle así, tan dolido y vencido, hubiera dado cualquier cosa por verle siempre sonriente. Sé que todo cuesta trabajo, que la vida es difícil, somos humanos, tratando de ser mejores día a día, más no perfectos, eres lo mejor que me ha pasado, susurré lentamente a su oído…por ti moriría, eres el amor de mi vida…

Besé tiernamente su frente y con solo mirarle a los ojos, él al sentir su reflejo en los míos supo cuanto le amaba… sonrió amargamente y de mis labios salieron algunas palabras… tranquilo, todo estará bien, dije intentando también auto convencerme; el simple hecho de perderle me producía escalofríos por todo el cuerpo, aunque sabia que su marcha podía ser inevitable.
Quisiera estar solo contigo, perdidos en un mundo que inventásemos juntos, que solo conociéramos los dos, que solo pensáramos el uno en el otro, que nada nos pudiera separar, poder olvidar en que día estamos, saber que mi muerte está junto a ti… susurré mientras nos fundíamos en un abrazo.Pasan las horas y sigo preguntándome que hago aquí, que va a ser de mí si las cosas no cambian, tengo miedo, no quiero sufrir, aún así sufro, lloro a escondidas, tapo mi amargura y mi soledad, río frente a la gente, aparento ser lo que no soy, pero ¿quien soy en realidad?, nunca lo sabré, ni yo misma sé que quiero, que espero del mundo, de las personas de mi alrededor, de mí misma, ¿por qué todo es tan difícil?, me encantaría desaparecer y olvidar que existo. Perdida en mi soledad lloro en el silencio de la noche, intentando gritar a un mundo que no quiere escucharme, es como estar muerta en vida, como vivir presa en la cárcel de tus propios pensamientos, de tus propias actitudes. Rompiendo en pedazos mi corazón lleno de tristeza, de soledad.

Me encantaría encontrar mi camino, darle un rumbo a mi vida, tener la posibilidad de equivocarme y de rectificar luego mi error.
Me siento tan sola y la soledad es tan fría, tan áspera, tan triste, sin embargo he aprendido a superarla, ¿por qué últimamente no me relaciono con nadie? ¿Por qué finjo ser lo que no soy? ¿Cómo saber si estoy haciendo las cosas bien?
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