21 de noviembre de 2008

Antes de rendirnos, fuimos eternos...


"¿Cuánto tiempo ha pasado desde los primeros errores?, ¿del interrogante en tu mirada?. La ciudad gritaba y maldecía nuestros nombres, jóvenes promesas, no, no teníamos nada...Dejando en los portales los ecos de tus susurros, buscando cualquier rincón sin luz.
"Agárrate de mi mano, que tengo miedo del futuro", y detrás de cada huida estabas tú... "

El cielo anuncia tormenta, la mañana es gris y oscura, como mis pensamientos…

En mi interior albergo esperanzas muertas que me comen día a día, atormentando mi existencia…

Mis venas se obstruyen, mi corazón se para por un instante… trago saliva y vuelvo a respirar, vuelvo a la realidad…

Un día más la rutina se apodera de todos los minutos de mi vida, me levanto temprano, miro mi reflejo ante el espejo, ese reflejo que aún no consigo reconocer… siento el agua fría recorrer mi rostro adormecido, una vez más la rutina me supera…

Me dirijo hacia aquel lugar que me atormenta, que me mata día a día… tengo en mi mente el pensamiento de que un día más que voy, es un día menos que tengo que volver…

Regreso a mi casa, subo a la azotea, miro como el mundo sigue ahí, bajo mis pies, pero no lo siento conmigo, el mundo dejó de tener sentido hace tiempo, quisiera volver a sentir esa sensación que antes me producía recorrer las calles de este pueblo, corretear por los senderos embarrados, saltar los charcos y sentir como el agua humedece el bajo de mis pantalones… me gustaría volver a todo aquello, sonreír de verdad, no por obligación…

Miro mi guitarra postrada en esa cama, cubierta de una espesa capa de polvo, su música un día me hizo soñar… rozo suavemente sus cuerdas, suena una melodía triste, repleta de tristeza y melancolía…

Mi mirada se clava en una foto envejecida por los años, una foto de esa niña rubia, con el pelo rizado y llena de heridas por todo el cuerpo gracias a esas ganas de vivir que albergaba en mi interior…en esa foto tenía una sonrisa contagiosa, una sonrisa que me hizo sonreír por un instante… a mi lado veo la presencia de ese amigo de la infancia que jamás olvidaré, ese niño travieso que se convirtió en mi mejor amigo, mi compañero de juegos… recuerdo cada momento que compartimos de pequeños, en su casa, en la mía, correteando las calles del pueblo sin miedo a nada… ahora de eso sólo queda un recuerdo grato de un amigo que marcó mi vida, sólo queda una mirada tímida acompañada de una sonrisa por todo lo vivido…

Su recuerdo fluye en mí sacando esa parte de mi misma que no conocía, él hacía que quisiera ser mejor cada día, me ayudaba a crecer, a vivir sin miedo al mañana, a disfrutar cada segundo de vida… ahora de esa niña traviesa que cantaba encima de la mesa con su amigo, ya no queda nada…

Ahora voy envejeciendo poco a poco, voy muriendo día a día…

Ahora ya no lloro por temor a naufragar, ahora soy sólo un recuerdo que olvidar…
Publicar un comentario