3 de noviembre de 2008

Cierra los ojos, dime ¿qué ves?


"Si algún día te dicen que me fui muy lejos, no los creas..."

Ella estaba nerviosa, lo iba a ver, iba a tenerlo enfrente después de tanto tiempo soñando con ese momento…

Y ahí estaba él, tan guapo como siempre, con una amplia sonrisa mirándola en la lejanía…sus miradas se cruzaron, “es ella” pensó, y se acercó tímidamente para saludarla…

Y tan solo unos minutos más tarde se vieron allí, en una playa alejada de la ciudad, del mundo corriente…era su playa…brindaron y tomaron unas cuantas copas de cava bajo el influjo de la luna y la suave brisa del mar…

Fueron a su casa, y una vez allí, se dejaron llevar por la pasión…no había nadie que quisiera como ella le quería a él en aquel momento…aún así, ella tenía miedo…miedo a que solo fuese eso, una noche…ella quería más que eso, quería pasar su vida junto a él, envejecer con él, vivir con él…

Para él no era el rollo de una noche loca, era mucho más…había sentido algo nada más verla que lo atrajo, lo sedujo, lo enamoró…

Te quiero, susurró él en su oído mientras fundía su cuerpo con el suyo…

En su cara se dibujó una sonrisa, y entonces no dudó, ya no tenía miedo, estaba segura, se sentía protegida, lo tenía entre sus brazos…

Acurrucados al borde de su cama vieron pasar sin prisa todas las horas del reloj…

- ¿Me seguirás queriendo mañana?

- Te querré hoy, mañana y siempre

Y durmieron juntos hasta que llegó el amanecer, sabiendo que, pese a que solo fuese una noche, a partir de ese momento estarían juntos para siempre…

Publicar un comentario