9 de noviembre de 2008

Por mi mañana y hoy por ti mi amor…


"Al fin el tiempo nos reunió como a planetas que orbitan. Coleccionabas soles, me dijiste, te enseñé mis heridas...El tiempo y sus mareas fueron meciéndonos con sus latidos..."

Desde aquí todo se ve diferente… ella se encuentra en la azotea, en su azotea, donde se siente libre, donde no hay nadie que la haga llorar…y de repente, aparece él para llenar su vida, para hacerle sentir todo aquello que nunca ha sentido por nadie, y ella se enamora, se enamora cada segundo que pasa de esa tierna sonrisa, de esos ojos que destellan felicidad, que iluminan más que el sol…

¿Por qué todo está tan bien cuando está con él? No lo sabe, pero él la mantiene viva, sin saberlo siquiera…la conquista con miradas…y es que él es diferente, tiene duende, tiene ese ALGO que le hace un ser maravilloso, increíble…sólo conocerlo es un placer al alcance de muy pocos, pero a ella le dejó hacerlo, le dejó formar parte de su vida… es el mejor regalo que podía hacerle…

Cuando todo esta oscuro, triste, taciturno…llega él y con una sonrisa vuelve su negro blanco, y sus días grises se iluminan con su sonrisa…

Ahora escucha canciones de amor, y todas le recuerdan a él…le ha hecho borrar esa tristeza, sólo con su amistad, para ella eso ya es mucho…en ese lugar, tener un amigo es algo al alcance de muy pocos, porque la hipocresía, la traición y la falsedad conviven día a día con las gentes de ese pequeño pueblecito…

La llevó a una playa, y allí se enamoró… y si se enamora él, como dice la canción, se enamora ella…

Allí vivieron los mejores momentos de su vida, de la vida de ambos, porque aunque él no hable nunca de sus sentimientos, hacía mucho tiempo que se encontraba perdido, tan perdido como ella…

Bajo una sonrisa tímida esconde la fragilidad de su vida… le contaría tantas cosas…

Y es que hace mucho tiempo que vive en sus sueños, que tan solo escuchar el eco de sus susurros le provoca un temblor que no cesa…que sonríe cuando lo ve, y aunque esté lejos, lo siente a su lado…

Una mañana lo vio alejarse, y su corazón dio un vuelco…sintió un dolor intenso, ese dolor que se siente cuando se pierde a alguien que quieres, y ella lo quería…pero no sabía qué decirle para que se quedase con ella… La luna gritaba que lo perdía, ella estaba inmóvil, temblando al verle partir…por fin se decidió y gritó al viento su nombre…él al escucharlo sonrió, se giró, y con sólo mirarla a los ojos supo cuánto la quería…

- Por un minuto creí perderte…

- Por un minuto creí que no te importaba perderme…

Ella aún no le ha dicho todo lo que le debe, él le devolvió la vida cuando creía estar muerta, le sacó una sonrisa que parecía imposible de salir, pero es que ¿quién se puede resistir a su sonrisa? ¿Quién se puede resistir a su amor?

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