5 de diciembre de 2008

Juré que esperaría...



"Aún recuerda aquel abrazo, y como le temblaban las piernas al sentir su corazón tan cerca del suyo..."

Si, aún hoy lo recuerdo, y también recuerdo la emoción que sentía en mi interior al escribir esa frase en mi libro amarillo... pero por suerte o por desgracia, ese día fue el que marcó este antes y después en mi vida, fue el que me hizo tenerte por un instante y perderte en cuestión de segundos...

Los recuerdos me mantienen viva... la ilusión que anhelo algún día volverá a mi, mientras tanto me baño en el lago de la añoranza sintiéndote más cerca que nunca, y a la vez tan lejos...

Miro viejas fotos en las que sonreimos, trato de sonreír como entonces y guardarme esa sonrisa para dejar de lado toda la tristeza que hoy siento...

Nunca llegarás a saber que un día empecé a morir por ti, que lentamente me consumo como un cigarro encendido, convirtiéndome en ese humo denso que ahora recubre todo mi cuerpo...

Cerrando los ojos escucho el latido de tu corazón, y vuelvo a secar tus lágrimas como lo hacia cuando estabas triste, cómo me gustaría que ahora hicieses tú eso conmigo... dar sin recibir, eso fue lo que hice contigo, darte todo, dedicarte mi vida...y tú, tú te dedicaste a romper en pedazos todo aquello que un día construimos... pero no te culpo, a fin de cuentas creo que has sido la única persona que me ha hecho feliz, y nunca fuiste aquello que yo quería que fueras, pero eras mi amigo y con eso bastaba...

Me pusiste a secar como un trapo mojado y no te preocupaste de recogerlo cuando estaba seco, ahora ese trapo está roto y estropeado, carente de ilusión y de vida...

Con el tiempo he aprendido a vivir sin ti... a no sentir tus abrazos, tus canciones, tu sonrisa, tus lágrimas, tu vida...

Ahora me puede la impotencia de no saber qué me dicen tus ojos... ahora te necesito más que nunca, pero te fuiste, y no volverás, sé que no volverás...
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