14 de diciembre de 2008

Universos de arena y agua me alejan de ti...



"Hay nubes grises que cogen su color al estar cerca de la luna. Hay nubes sin sombra. Hay nubes densas, blancas y brillantes cuyos bordes se tocan. Hay velos blanquecinos formados por cristales de hielo. Nubes como rebaños. Hay nubes negras como montañas oscuras, que en unos instantes cubren el cielo y anegan la tierra de lluvia. Hay nubes como velo de cristal. Y nubes pesadas como castillos. Nubes que nos recuerdan la cara del ser que amamos. Y nubes con rostros que no queremos recordar... Siempre viví mirando al cielo y nunca encontré dos nubes idénticas. Así quiero morir... Mirando las nubes y buscando la pregunta a una respuesta que no conozco"


Esquivando al miedo vivo últimamente... tratando a cada esquina de no ver que tus ojos se cruzan con los mios... Sacudiendo mis ideas y plasmándolas en páginas en blanco de libros que nunca rellenaré...vivo resignándome a saber que no vas a volver... sabes que me hubiera marchado contigo si lo hubieses querido... pero te fuiste sin mí... y ahora has pasado por mi vida sin saber que pasaste, después de todo lo vivido...

Aquella sirena varada en la arena de esa ínfima playa se ha vuelto para mirarme, para decirme a gritos mudos que salga de este laberinto... me asusta su presencia, pero me agrada su compañía...

Las calles que recorro transmiten risas de niños que las correteaban antaño, ahora sin embargo son sólo eso, calles... lo que antes fue el camino a la libertad, a la sonrisa de un niño, hoy es sólo un montón de piedras apiladas, que transportan a niñas que lo recorrimos a aquel tiempo en el que el futuro era algo esperanzador, algo que no temíamos, sino que anhelabamos... ahora ese futuro me asusta... y ese recuerdo me entristece...

Mantengo la mente en blanco por un momento, tratando de no pensar nada que me recuerde a aquellos tiempos mejores, como dice Davi, atrás ni para coger impulso... pero es tan dificil no mirar atrás... todo lo que se quedó en un rincón del olvido, los momentos que atesoramos en el recuerdo para más tarde llorar anhelando aquello que fuimos...

Viendo una película de Isabel Coixet lloro y siento mi cuerpo morir por dentro... siento ese dolor del que hablan al principio de la película, ese que no encuentra palabras para ser definido, ese que en "A los que aman" definen como el más cruel, más hondo... el más injusto... ese dolor es exactamente el que yo siento, un dolor inexplicable...

En el silencio cierro mis ojos, tratando de apreciar un breve susurro de esperanza, pero no escucho nada, solo silencio...

Busco el momento adecuado, la palabra adecuada, el gesto adecuado... pero no consigo sentirme mejor... y así van pasando las horas, los días, los meses...

Ahora me encuentro en ese punto en el que no me importa nada estar mal, porque sé que si me sucediera algo, si yo partiese, nadie sentiría un dolor tan fuerte como el que siento yo mientras sigo aquí, tratando que todos aquellos a quiénes quiero, no sientan nunca lo que siento yo en este momento...
Publicar un comentario