11 de enero de 2009

Déjame...



"Siempre me gustó, por cierto, tu sonrisa, nunca olvidaré la magia de tus ojos,
Yo era un poco lenta y tú ibas tan deprisa...delicados besos de tus labios rojos..."

Déjame ser la luz que guíe tus pasos en las noches frías en las que te sientes perdido…

Déjame mostrarte el camino de vuelta a casa, sin prisas ni miedos…sin encontrarte asustado por la oscuridad…

Déjame leer en tus ojos todo cuanto siento…

Déjame practicar con tu cuerpo el lenguaje de las manos…

Déjame curar tus heridas más profundas, haciendo desaparecer aquello que te abruma…

Déjame abrazarme a tus palabras, envolverme en tu aliento suavemente hasta quedar cubierta de ti...

Déjame ayudarte a respirar, sentir como tu corazón es mío por un instante, y tus pulmones se llenan lentamente con mi aire…

Déjame sentirme por un momento tú, para dejar por un minuto de ser yo…

Déjame huir por tus cumbres, navegar por tus océanos, bañarme en tus ojos…

Déjame acariciar tu vida, lléname de colores que pintan mundos nuevos…

Déjame rayar el sol con tus manos, sentir como las yemas de tus dedos se enrojecen y como el ligero escozor que eso produce es el más dulce dolor para mí…

Déjame volar con tus alas, que juntos las abramos y cerremos al compás, siendo un solo cuerpo, un solo alma…

Déjame soñar tus sueños, y colarme en ellos día y noche, soñando despiertos y dormidos una vida que no se parezca a esta…

Déjame sentir tu dolor, beberme tus lágrimas una por una hasta que para ti solo exista esa preciosa sonrisa que hace vibrar y estremecer mi cuerpo…

Déjame secuestrar tu tristeza y añadir a tu vida la alegría que le falta a la mía, para que al menos, uno de los dos, sea completamente feliz…

Déjame matar tu rabia, para que esos días grises se tornen blancos y coloridos, y no existan para ti los problemas…

Déjame merendarme los celos de ver que el viento roza tu cuerpo con descaro y tú te estremeces por el frío, y un hondo escalofrío se apodera de tu ser…

Déjame inventarme atardeceres que siempre acaben en ti…

Déjame notar contigo la textura del calor mientras nos secamos al sol como trapos mojados…

Déjame marchitarme a tu lado, que mi vida se termine junto a la tuya…

Déjame ser tu todo, para dejar por un momento de ser nada…
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