13 de enero de 2009

Rozando levemente las estrellas ocultas...



Deja que me quede un rato más aquí, a tu lado...buscando en las anémonas del humo que surge de un cigarro a medio consumir un resquicio de alegría...

En las arenas desiertas de mi mente pasean terroríficas escenas, sangrientas y dolorosas de gente atormentada, con pensamientos de muerte y destrucción...

Quizá pasase por mi mente la idea de dejarlo todo, terminar con todo, poner punto y final a la historia de mi vida... sabiendo de antemano que aunque no me marchara, nada de lo que algún día quise hacer se hubiese cumplido...

El tiempo va arando mi vida... en el cielo oscurecido ya están apareciendo las estrellas, unas relucen con una luz cegadora, otras se esconden en la niebla y el humo para no ser vistas... ahora sé que si yo fuese una estrella sería de las que se ocultan entre las nubes y las partículas de humo...

Paseo por la calle sin ser vista, aunque mucha gente pase por mi lado no me ven, soy una persona invisible ante sus ojos... esa sensación me aturde, pero a la vez me alivia...

Llego a un lugar oscuro, el miedo se apodera de mi cuerpo, también de mi mente, pero pese a eso continúo mi camino, no puedo desistir ahora...

A los pocos instantes encuentro ante mis ojos una imagen serena, parada como una estatua de sal, mirándome fijamente a los ojos... susurra algo en mi oído, y se aleja lentamente dejándome varada en aquel lugar tenebroso...

A los pocos instantes parto de nuevo hacia el mundo real, tras un breve encontronazo conmigo misma...

Ya a las puertas de casa el miedo y algo de tristeza se entremezclan, y una pequeña lágrima recorre mi rostro... decido dar otra vuelta, no quiero que me hagan preguntas que no sabría responder...

Todos estos días han pasado muchas cosas... cosas que de no haber sucedido, es posible que ahora mismo esta situación no fuese como es... recuerdos se agolpan en mi mente apesadumbrada, llantos incontrolables surgen de mis ojos sin poderlo remediar...

Nuevamente observo las estrellas, relucen en el inmenso cielo sin importarles el tiempo y el ruido… entonces pienso en esas tímidas estrellas que no se dejan ver, esas que ocultan su vestido iluminado de destellos de vida tras una interminable nube de humo…

Pensando y pensando el llanto va desapareciendo…mi cuerpo se serena… mi libro amarillo continúa repleto de tachones y anotaciones de lo que será otro sueño frustrado…

De camino a casa enciendo un cigarro y observo como lentamente se consume entre mis dedos… siento mis pulmones llenarse de ese humo que aquel insignificante cigarrillo desprende…

Lanzo un quejido al viento, tratando de obtener alguna respuesta… el silencio es la única respuesta… un largo e inquietante silencio…

Entonces entorno mis ojos y observo a las estrellas escondidas entre la niebla, sí se ven,pero, como dice Fito, si no cierras bien los ojos, muchas cosas no se ven... y estas preciosas estrellas ocultas, nadie quiere verlas...

Entonces me veo rozando levemente esas estrellas ocultas, quien sabe, quizá algún día, sea una de ellas...
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