14 de febrero de 2009

Oyendo la lluvia caer...



"Creo ver la lluvia caer, en mi ventana te veo pero no está lloviendo no es más que un reflejo de mi pensamiento...Hoy te echo de menos..."

Sus ojos irradiaban una felicidad que antaño se había sombreado por el humo y el ruido… ahora, él era una persona distinta…

Mientras, yo sigo atormentada por esos fantasmas del pasado, añorando a cada minuto el dulzor de su mirada clavándose en la mía… quisiera no necesitar, no necesitarle, pero lo necesito tanto, que a veces siento miedo de sentir…

Los días como hoy son los que quisiera borrar de mi calendario, aquellos en que la gente feliz pasea su felicidad por las calles mirándose en cada escaparate y dibujando en su rostro una gran sonrisa… todo el mundo parece feliz, contento, en cambio, por mi mente continúan paseando pensamientos oscuros que fulminan mis sonrisas, transformándolas en llantos incesantes en cualquier rincón de esta fría azotea…

Adoro la azotea, no me canso de ella, son tantos los recuerdos que viven en ella, toda la gente que ha estado allí, conmigo, disfrutando de ese lugar, que cada vez que subo me siento protegida, como si todas esas personas que un día estuvieron aquí, perduraran en el tiempo y continuasen a mi lado, quizá porque siento su presencia, me siento protegida allí…

Rememorando algún suceso ocurrido entre esas paredes humedecidas, esbozo una tímida sonrisa, y me dirijo lentamente a por esa guitarra olvidada en un rincón, para hacer sonar sus cuerdas una vez más, y dejarme llevar hacia esos recuerdos, hacia esas vivencias y así, retomar aliento y conseguir fuerzas para continuar… y aqui perezco, día tras día, noche tras noche, mientras en mi ventana un gato taciturno me vislumbra en la oscuridad, allí me quedo, en silencio, oyendo la lluvia caer...
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