30 de agosto de 2012

Buscándome sin mirarme

Y el miedo sigue ahí, acechando, mirándote a los ojos, frente a ti. De pronto ves que no consigues mirarte en el espejo, que cuesta aceptar esa imagen, que duele. Y compruebas que no era tan sencillo, que el resto del mundo no lo entiende, que no quieres que te toquen, que te rocen, que te miren. Tienes pánico a salir a la calle, a que te vean. Tu mente vaga entre pensamientos banales y tú sigues ahí, buscándote sin mirarte.
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