9 de junio de 2014

Las estrellas no están solo en el cielo

Su capacidad para enfrentarse a la vida es admirable. Su valentía. Su franqueza. Su sentido del humor. Es un superviviente. Un nómada de todo. Quisiera decirle que transmite paz dentro de su caos constante. Que aunque sea un torbellino de ideas, su corazón dormita en un remanso de tranquilidad. Que me encanta su capacidad de aprendizaje. Que estar a su lado es hermoso por su nobleza. Que llegará muy lejos porque ha luchado siempre contracorriente para conseguir lo que desea. Porque aunque tiene miedos, sabe enfrentarlos y esquivar cada golpe que le da el devenir de los días. Porque su mirada es limpia. Porque conserva la inocencia de cuando era niño. Porque goza de la libertad de los que aman la vida por encima de todo. Él es de esas personas que, cuando estás con ellas, siempre quieres quedarte un poco más. Sabe escucharte con esa atención que agradeces. Y su sonrisa susurra "todo irá bien" cuando se tuerce todo. Me gustaría decirle que confío en él y que sé que podrá. Que goza de una buena estrella que le alumbra desde hace tiempo. Pero tal vez no lo sepa. Que tiene a su alrededor una familia tan digna. Tan maravillosa que emociona verles unidos ante cualquier adversidad. Me gustaría que supiera que la soledad jamás será un problema para alguien como él. Porque ese tipo de personas nacieron para estar rodeados de gente buena. Gente similar a lo que es él. Gente con esencia. Con esa garra y ese potencial que tiene en su interior. Es un diamante en bruto. Aunque queden cosas por pulir está hecho con esa materia con la que nacieron todos los suyos. Él, y sus hermanas, son personas diferentes, difíciles de encontrar, únicas. Por eso tengo tanta suerte al tenerles cerca.
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